LA ADOLESCENCIA
LA ADOLESCENCIA
1.- Conceptualizaciones de la adolescencia:
(Organización
Panamericana de la Salud 1990) Según
la Organización Mundial de la Salud, la adolescencia es el periodo comprendido
entre 10 y 19 años, es una etapa compleja de la vida, marca la transición de la
infancia al estado adulto, con ella se producen cambios físicos, psicológicos,
biológicos, intelectuales y sociales. Se clasifica en primera adolescencia,
precoz o temprana de 10 a 14 años y la segunda o tardía que comprende entre 15
y 19 años de edad 1.
(Dra.
Susana Pineda Pérez) La adolescencia es una etapa entre la
niñez y la edad adulta, que cronológicamente se inicia por los cambios
puberales y que se caracteriza por profundas transformaciones biológicas,
psicológicas y sociales, muchas de ellas generadoras de crisis, conflictos y
contradicciones, pero esencialmente positivos. No es solamente un período de
adaptación a los cambios corporales, sino una fase de grandes determinaciones
hacia una mayor independencia psicológica y social.
Análisis: La adolescencia constituye
una etapa de transición entre la niñez y la edad adulta con límites temporales
imprecisos. De hecho, no existe una edad específica de inicio y final,
dado que comienza con la llegada de la pubertad y culmina cuando se
ha alcanzado la madurez mental. Los cambios que se dan en esta etapa son
elocuentes como: físicos y biológicos en
pleno desarrollo.
2.- Duración de la adolescencia
Este periodo
comprende entre el final de la infancia y el principio de la
edad adulta. Suele comenzar a los 12 y 14 años en la mujer y en el hombre respectivamente y
termina a los 21. En esta etapa se experimenta cambios que se dan a escala social, sexual, físicos
y psicológicos que desarrollaremos más adelante.
(Francisco Javier Malagón
Terrón 2019) La adolescencia no puede definirse solo por los procesos de
maduración biológica. Tiene, además, una dimensión social y cultural de la que
depende la atribución de significados, conductas y expectativas a esta etapa de
la vida, que varían según sociedades y épocas.
Análisis: La duración de la
etapa de la adolescencia, no es definida de manera global en cada uno de los
jóvenes adolescentes, muy al contrario, es variado según el factor social y
cultural
(Erik Eriksson
1950)
señala, este esfuerzo para lograr el sentido de sí mismo y el mundo no es
"un tipo de malestar de madurez" sino por el contrario un proceso saludable y vital que
contribuye al fortalecimiento total de del ego del adulto.
(Red
familia julio-25-2012) la búsqueda de identidad del
adolescente es la integración a un grupo de pares (es decir, de personas de su
edad) y la adopción de la identidad grupal, es decir, empezar a vestirse,
comportarse y hablar como sus amigos/as. Así, la chica que se junta con las
“fresas” de pronto querrá cambiar su guardarropa para verse como ellas y
utilizará palabras especiales con entonaciones especiales, mientras que el chico
que se junta con los “rudos” de la escuela, comenzará a escuchar rock pesado y
se dejará crecer el pelo.
3.1.- Identidad
frente a la confusión de la identidad:
(Erik Eriksson 1950)
concluyó que uno de los aspectos más cruciales en la búsqueda de la identidad
es decidirse por seguir una carrera; como adolescentes necesitan encontrar la
manera de utilizar esas destrezas; el rápido crecimiento físico y la nueva
madurez genital alertan a los jóvenes sobre su inminente llegada a la edad
adulta y comienzan a sorprenderse con los roles que ellos mismos tienen en la
sociedad adulta. Cuando los jóvenes tienen problemas para determinar una
identidad ocupacional se hallaran en riesgo de padecer situaciones
perturbadoras como un embarazo o el crimen. El primer
peligro de esta etapa es la confusión de la identidad, que se manifiesta cuando
un joven requiere un tiempo excesivamente largo para
llegar para llegar a la edad adulta (después de los treinta años). Sin embargo
es normal que se presente algo de confusión en la identidad que responde tanto
a la naturaleza caótica de buena parte
del comportamiento adolescente
como la dolorosa conciencia de los jóvenes acerca de
su apariencia. De la crisis de identidad surge la
virtud de la fidelidad, lealtad constante, fe o un sentido de pertenencia a
alguien amado o a los amigos y compañeros.
3.2.- Niveles de
identidad: crisis y compromisos
(James E. Marcia
2021),
los estudiantes se hallan en cuatro niveles diferentes del desarrollo del ego. Marcia amplió y
aclaró varios niveles de identidad y
correlacionarlos con otros aspectos de la personalidad; identificó
cuatro niveles que difieren de acuerdo con la presencia o ausencia de crisis y
compromiso, relacionando estos niveles de identidad con características de
la personalidad con ansiedad, autoestima, razonamiento moral y patrones de comportamiento; clasificó a las
personas en una de cuatro categorías:
a)
Exclusión: (compromiso sin ninguna
crisis) nivel de identidad descrito por Marcia, en el cual una persona que no
ha dedicado tiempo a considerar alternativas, es decir, que no ha estado en crisis, se compromete
con los planes de otra persona para su vida.
b)
Moratoria: (crisis sin compromiso) nivel
de identidad descrito por Marcia, en el cual una persona considera alternativas
(está en crisis) y parece dirigirse hacia un compromiso.
c)
Logro de la identidad: (crisis que lleva
a compromiso) nivel de identidad descrito por Marcia, que se caracteriza por el
compromiso con opciones tomadas después de un período de crisis, un tiempo
delicado a pensar en alternativas.
d)
Confusión de la identidad: (sin compromiso,
crisis incierta) nivel de identidad descrito por Marcia, que se caracteriza por
la ausencia de compromiso y al cual, puede seguir un período de consideraciones
de alternativas.
3.3.- Diferencia
de género en la
formación de la identidad:
El enunciado de
Sigmound Freud: "La biología es el destino" implica que los
diferentes patrones de comportamiento en hombres y mujeres de casi todas las
culturas, son el resultado inevitable de las diferencias anatómicas. En la
actualidad, los psicólogos en general creen que la "Socialización es el
destino" y que mayor parte de las diferencias entre hombres y mujeres
surgen primero de actitudes y prácticas sociales,
aunque una investigación sugiere que
se presentan niveles de maduración diferentes entre los sexos. Cualquiera que
sea la razón a las razones, los sexos difieren en su lucha para definir la
identidad. Solamente en los últimos años los investigadores han explorado la
búsqueda femenina de la identidad. Los análisis estadísticos de 65
estudios sobre el crecimiento de la personalidad, incluye más 9.000 sujetos
donde se han encontrado diferencias de género; las niñas adolescente
adolescentes parecen madurar más rápido en cierta. La diferencia es pequeña en
general y más notable durante la secundaria; desciende de manera notoria entre
los adultos que se hallan en la universidad y desaparece por
completo entre los hombres y las mujeres de edad; esta maduración de las
diferencias de género. En general las diferencias de géneros en el desarrollo
de la personalidad demostraron que las mujeres son más avanzadas, pues cuando
los muchachos aún son egocéntricos, las niñas han pasado hacia la conformidad
social, cuando los muchachos comienzan a ser conformistas, las niñas se vuelven
más auto conscientes.
3.4.- La formación
de la identidad femenina:
(Carol Guilligan
1936) concluyó que la definición femenina del yo se interesa menos en lograr
una identidad separada que en las relaciones con los demás. Niñas y mujeres se
juzgan según sus responsabilidades y su capacidad para cuidar de otros al igual
que de sí mismas. Incluso mujeres con un alto nivel de logros alcanzaron su
identidad más a través de la cooperación que mediante la competencia. James E. Marcia (1979)
afirma que la sociedad presiona a las mujeres para transmitir los valores sociales de una
generación a la siguiente y, por tanto, la estabilidad de la identidad resulta
en extremo importante para ellos. Sugiere que, para las mujeres, la exclusión
de la identidad es una adaptación en la lucha para llegar a ella.
4.-
Desarrollo sexual del adolescente
Los cambios
físicos que ocurren en la pubertad son los responsables de la aparición del
instinto sexual. En esta etapa su satisfacción es complicada, debido tanto a
los numerosos tabúes sociales, como la ausencia de los conocimientos adecuados
acerca de la sexualidad. Sin embargo, a partir de la
década de 1960, la actividad sexual entre los adolescentes se ha incrementado.
Por otro lado, algunos adolescentes no están interesados o tienen información
acerca de los métodos de control de natalidad a los
síntomas de las enfermedades de transmisión sexual. Como
consecuencia de esto, el número de muchachas que tienen hijos a esta edad y la
incidencia de las enfermedades venéreas están
aumentando.
(Fariña,
1990).Es normal que el adolescente muestre un interés creciente en su sexualidad,
así como también preocupación por su imagen corporal y la relación con su grupo
de pares. Al inicio el desarrollo psicosexual del joven está caracterizado por
una etapa de aislamiento producida por cambios tanto físicos como emocionales.
La segunda etapa es de orientación incierta hacia la sexualidad, en donde
tiende sólo a relacionarse con las personas de su mismo sexo y tiene un papel
muy importante el amigo íntimo. En la tercera etapa ocurre una apertura hacia
la heterosexualidad, caracterizada por relaciones amorosas efímeras e intensas
y presencia de fantasías eróticas. Por último, el joven logra la consolidación
de su identidad sexual, lo que se manifiesta en relaciones con un objeto sexual
y amoroso más estables y duraderas
4.1.- Identidad
sexual
La orientación
sexual del adolescente, al margen de las prácticas que puedan haber existido
inicialmente, puede dirigirse hacia personal del mismo sexo del propio sexo o hacia actividades sexuales
peculiares. La homosexualidad no es una
enfermedad ni un vicio, sino una particular orientación del deseo ante la que
hay que dejar de lado todo el prejuicio moralizante y toda idea
preconcebida.
Análisis: la sexualidad de los jóvenes durante la
adolescencia hay que referirse, a las conductas específicas que de forma
ocasional puedan aparecer. Nada está consolidado en ellos ni nada es aún
definitivo.
4.2.- Las
glándulas endocrinas y el hipotálamo.
Una glándula
endocrina es una glándula que secreta hormonas internamente. Las
hormonas pueden llegar a cada célula del cuerpo toda vez que
son secretadas al torrente sanguíneo. Sin embargo, cada hormona tiene
órganos objetivos a los que instruye sobre
lo que deben hacer y cuando deben actuar.
4.3.- La glándula
hipófisis.
Se localiza en la
base del cerebro. Se le identifica
principalmente como la glándula maestra que produce hormonas que regulan el
crecimiento.
Las hormonas
gonadotróficas son secretadas por la glándula hipófisis y tienen influencia
sobre las gónadas o glándulas sexuales. Hay dos hormonas gonadotróficas, la
hormona folículo estimulante y la hormona luteinizante, que estimulan el
crecimiento de los óvulos en los ovarios y del esperma en los testículos.
4.4.- Las gónadas.
Las gónadas,
glándulas sexuales, son los ovarios en la mujer y los testículos en los
hombres. Los ovarios secretan un grupo de hormonas conocido como estrógenos,
que estimulan el desarrollo de los órganos sexuales y de las características segundarias
femeninas. También secretan progesterona, hormona que se produce después del
desprendimiento del óvulo del folículo ovárico. La progesterona es de principal
importancia en la preparación del útero para el embarazo y para su mantenimiento.
En el varón los
testículos comienzan la producción de la hormona
androgénica testosterona. Ésta hormona es responsable del desarrollo de los
órganos sexuales masculinos. Las secreciones hipofisiarias de las hormonas
folículo estimulante y luteinizante estimulan la producción y crecimiento de
las células espermáticas. La
testosterona también es responsable del desarrollo y preservación de las
características sexuales segundarias masculinas.
4.4.- Las
glándulas adrenales y el hipotálamo.
Se localizan justo
por encima de los riñones. En la mujer producen bajos niveles de andrógenos (las
hormonas sexuales masculinizantes) y de estrógenos (las hormonas sexuales
feminizantes).
Aunque las
glándulas adrenales secretan en el hombre tanto andrógenos como
estrógenos, producen mayores cantidades de los primeros.
El hipotálamo es
una pequeña área del cerebro que controla la motivación, emoción, placer y dolor en
el cuerpo y regula funciones como la lactancia, el embarazo, los ciclos
menstruales, la producción de hormonas, la ingestión de líquidos, la alimentación, la respuesta y conducta sexual.
5.- Maduración Y
funciones de los órganos sexuales.
5.1.- En el
hombre:
Los principales
órganos sexuales masculinos son el pene, escroto, testículos, próstata,
vesículas seminales, epidídimo, glándulas de cowper, uretra y conductos
deferentes. Durante la adolescencia ocurren cambios importantes en esos
órganos. Los testículos y el escroto comienzan a crecer con rapidez
aproximadamente a la edad de 11 años y medio. Dicho crecimiento se vuelve
bastante más rápido después de la edad de 13 años y medio para luego hacerse
más lento. Durante este periodo, los testículos aumentan una y media veces su
tamaño y su aproximadamente ocho y media veces su peso. El pene dobla su tamaño
y su diámetro durante la adolescencia, con el crecimiento más rápido entre los
14 y 18 años. Tanto la próstata como las vesículas seminales maduran y empiezan
a secretar semen. En este tiempo maduran las glándulas de cowper y empiezan a
secretar el fluido alcalino que neutralizan la acidez de la uretra y la lubrica
para permitir el paso seguro y fácil del esperma.
Este fluido aparece en la apertura de la uretra durante la excitación sexual y
antes de la eyaculación.
El cambio más importante dentro de
los testículos es el desarrollo de las células espermáticas maduras.
El proceso total
de espermatogenesis, desde el momento en que se forma el espermatogonio
primitivo hasta que se convierte en un espermatozoide maduro.
Análisis: Los muchachos
adolescentes pueden preocuparse por poluciones nocturnas, conocidas como sueños
húmedos, dichas experiencias son normales, no ocasionan daño alguno y pueden ser aceptadas como parte de
su sexualidad.
5.2.- En la mujer:
Los principales
órganos sexuales internos femeninos son la vagina, las trompas de Falopio, el
útero y los ovarios. Los órganos sexuales femeninos externos son la vulva, el
clítoris, los labios mayores, los labios menores, el monte de venus y el
vestíbulo, podemos mencionar también el himen que es el pliegue de tejido que
cierra parcialmente la vagina de la mujer virgen.
En la pubertad,
aumenta la longitud de la vagina, su cubierta mucosa se hace más gruesa y más
elástica y cambia a un color más intenso. Las paredes internas de la vagina
cambian su secreción de la reacción ácida en la adolescencia. Las glándulas de
Bartolin empiezan a secretar sus fluidos.
Los labios
mayores, prácticamente inexistentes en la niñez, se agrandan considerablemente
durante la adolescencia al igual que los labios menores y el clítoris. El monte
de venus se hace más prominente por el desarrollo de una almohadilla de grasa.
El útero duplica su tamaño, mostrando un incremento lineal durante el período
que va de los 10 a los 18 años. Los ovarios incrementan notoriamente su tamaño
y peso, muestran un crecimiento bastante estable desde el nacimiento hasta los
8 años, cierta aceleración desde los 8 años hasta el momento de la ovulación
(12 a 13 años) y un incremento muy rápido después de alcanzar la madurez
sexual. Indudablemente este es el resultado de la maduración de los folículos,
cada niña nace con aproximadamente 400.000 folículos en cada ovario. Para el
momento en que alcanza la pubertad, este número ha disminuido a cerca de 80.000
en cada ovario. Por lo general, un folículo produce un óvulo maduro
aproximadamente cada 28 días por un periodo de 38 años, lo que significa que
maduran menos de 500 óvulos durante los años reproductivos de la mujer.
6.- Cambios físicos del
adolescente
6.1.- Pubertad:
Es el proceso que
lleva a la madurez sexual, cuando una persona es capaz de reproducirse; algunas
personas utilizan el término pubertad para indicar el fin de la maduración
sexual y el de pubescencia para referirse al proceso.
6.2.- El momento
de la pubertad:
La pubertad tarda
casi 4 años y comienza alrededor de 2 años antes que en las niñas que en los
muchachos. En promedio, las niñas comienzan a mostrar el cambio de este período
hacia los 9 ó 10 años de edad y llegan a la madurez sexual hacia los 13 ó 14.
Sin embargo, las niñas normales pueden presentar las primeras señales a los 7
años o después de los 14, llegando a la madurez sexual a los 9 ó 16. La edad
promedio para que los chicos entre en la pubertad es a los 12, alcanzando su
madurez sexual a los 14, sin embargo, los niños normales pueden comenzar a
manifestar sus cambios a los 9 años ó a los 16 y llegan a la madurez a los 11 ó
18.
Los cambios
físicos del adolescente siguen una secuencia que es mucho más consistente, que
su aparición real, aunque este orden varíe en cierta forma de una persona a
otra.
6.3.- El comienzo
de la pubertad:
La pubertad
comienza cuando, en algún comienzo determinado biológicamente, la glándula
pituitaria de una persona joven envía un mensaje a las glándulas sexuales, las
cuales empiezan a segregar hormonas. Este momento preciso está regulando
aparentemente por la interacción de los genes, la salud del individuo y el
ambiente; también puede relacionarse con un nivel de peso crítico. La pubertad
entonces, se representa como respuesta a los cambios en el sistema hormonal del cuerpo, los
cuales se activan ante una señal psicológica. Su respuesta en una niña es que
en los ovarios empiezan a producir una gran cantidad de hormonas femeninas
llamadas estrógenos, y en el muchacho los testículos comienzan la producción
llamada endróguenos. Hacia los 7 años de edad los niveles de estas hormonas
sexuales comienzan a aumentar, poniendo en movimiento los eventos que identifican la
pubertad. El estrógeno estimula el crecimiento de los genitales femeninos y el
desarrollo de los senos, mientras que el endrógeno estimula el crecimiento de
los genitales masculinos y el vello corporal.
6.4.- El
crecimiento repentino del adolescente:
Es el aumento
evidente en la estatura y peso que por lo general comienza en las niñas entre
los 9 y 14 años. En general dura cerca de 2 años y poco después que el
crecimiento repentino termina, el joven alcanza su madurez sexual. En ambos
sexos el crecimiento súbito del adolescente afecta prácticamente todas las
dimensiones esqueléticas y musculares, incluso los ojos crecen produciendo un
aumento en la miopía durante este período. Estos cambios son mayores en los
varones que en las niñas y siguen su propio cronograma, de modo que las partes
del cuerpo están fuera de proporción por un tiempo.
6.5.- Características
sexuales primarias:
Las
características sexuales primarias son todas aquellas en el cual está la
presencia de los órganos necesarios para la reproducción; como lo son:
En mujeres:
Ovarios
Trompas de Falopio
Útero
Vagina
En hombres:
Testículos
Pene
Escroto
Vesículas
seminales
Próstata
Análisis: El principal
signo de la madurez sexual en las niñas es la menstruación, en los varones, la
primera señal de la pubertad es el crecimiento de los testículos y escroto y el
principal signo de madurez sexual es la presencia de semen en la orina, siendo
éste fértil tan pronto exista la evidencia de esperma.
6.7.- Características
sexuales secundarias:
Las
características sexuales secundarias son signos fisiológicos de la
madurez sexual que no involucran directamente a los órganos reproductores.
Incluye el crecimiento de los senos en las mujeres y el ensanchamiento de los
hombres en el varón, etc.
En mujeres:
Senos
Vello
púbico
Vello
axilar
Cambios
en la voz
Cambios
en la piel
Ensanchamiento
y aumento de la profundidad de la pelvis.
Presencia
de la menstruación.
En hombres:
Vello púbico
Vello axilar
Vello facial
Cambios en la voz
Cambios en la piel
Ensanchamiento de los hombros
Presencia del semen
La menarquia:
Es el signo más
evidente de la madurez sexual de una niña; es la primera menstruación. La
menarquia se presenta casi al final de la secuencia del desarrollo femenino.
Aunque en muchas culturas la menarquia se toma como una señal del paso de niña
a mujer, los primeros períodos menstruales no incluyen la ovulación; sin
embargo como en ocasiones la ovulación y la concepción se puede presentar en
otros primeros meses, las niñas que han comenzado a menstruar y si
mantienen relaciones sexuales pueden
quedar embarazadas.
7.- Cambios psicológicos en el
adolescente
Durante la
adolescencia también se producen cambios en la forma de pensar, unos cambios psicológicos
tanto mental, emocional como de comportamiento. Estos cambios van encaminados a
conseguir una maduración desde el punto de vista cognitivo como psicosocial.
Todos estos
factores ayudan de una manera u otra a crear responsabilidad en cada joven, lo
que hace temprana o tardíamente que este obtenga una maduración intelectual que
le hará abrir la memoria y pensar mejor las cosas
antes de actuar.
7.1.- Maduración
temprana o tardía en los varones:
Una investigación
ha encontrado que los varones que maduran rápido son equilibrados, calmados,
amables, populares entre sus compañeros, presentan tendencias de liderazgo y son menos impulsivos
que quienes maduran tarde. Existen aspectos a favor y en contra de ambas
situaciones; a los muchachos les agrada madurar pronto y quienes lo hacen
parecen beneficiase en su autoestima, al ser más musculosos que los chicos que
maduran tarde, son más fuertes y tienen mejor desempeño en los deportes y una imagen corporal más favorable.
Sin embargo, la maduración temprana tiene complicaciones porque elige que los
muchachos actúen con la madurez que aparentan. Quienes maduran más tarde pueden
ser o actuar durante más tiempo como niños, pero también pueden beneficiase de
un tiempo de niñez más largo.
7.2.- Maduración
temprana o tardía de las niñas:
A las niñas no les
gusta madurar pronto; por lo general son más felices sin no maduran rápido ni
después que sus compañeras, las niñas que maduran pronto tienden a ser menos
sociables, expresivas y equilibradas, son más extrovertidas, tímidas y tienen
una expresión negativa acerca de la menarquia. En general los efectos de la
maduración temprana o tardía tienen mejor probabilidad de ser negativos cuando
los adolescentes son muy diferentes de sus compañeros bien sea porque están
mucho o menos desarrollados que las otras. Estas niñas pueden reaccionar ante
el interés de las demás personas acerca de su sexualidad, por consiguiente, los
adultos pueden tratar a una niña que madura pronto con más rigidez y
desaprobación.
7.3.- Interés por
la apariencia física:
La mayoría de los
adolescentes se interesan más en su aspecto que en cualquier otro asunto de sí
mismos, y a muchos no les agrada lo que ven cuando se ven en el espejo. Los
varones quieren ser altos, anchos de espalda y atlético; las niñas quieren ser
lindas, delgadas, pero con formas, y con una piel y un cabello hermoso,
cualquier cosa que haga que los muchachos atraigan al sexo opuesto. Los
adolescentes de ambos sexos se preocupan por su peso, su complexión y rasgos
faciales, lo que trae como consecuencia biológica y hasta trastornos
psicológicos la aparición del desorden en la salud como desnutrición, descuido del peso (falta de
autoestima) anorexia, bulimia, y hasta abuso de alcohol, drogas y otros vicios. Las
chicas tienden en ser menos felices con su aspecto que los varones de la misma
edad, sin duda por el gran énfasis cultural sobre los atributos físicos de las
mujeres. Cuándo a los adolescentes se les pregunta ¿qué es lo que no te gusta
de tu cuerpo?
Análisis: Hoy en
la actualidad, gracias a las tecnologías de información los adolescentes vienen
siendo influenciadas de manera directa e indirecta por la apariencia física que
deben tener, según “el estándar mundial” respecto a la belleza física.
8.- Modalidades de satisfacción
Dentro de las
modalidades de satisfacción encontramos a la masturbación, es tan conveniente
citarla y atender.
8.1.-La
masturbación durante la adolescencia.
En esta modalidad
sexual, la satisfacción queda limitada al orgasmo producido por la manipulación
de los genitales, con la decisiva participación de unas fantasías eróticas.
Toda persona que se masturba sabe que el placer que de ello obtiene es distinto
al que produce la relación con otra persona. Ni mejor ni peor, simplemente
distinto. Y no es cierto que ambas formas de satisfacción se excluyan
mutuamente, sino que, al contrario, los fantasmas eróticos (que
habitualmente tematizan las demás formas de satisfacción no autoerótica) sirven
de
Los adolescentes
deben ser capaces de confrontar la presión que reciben de su propio
deseo con la realidad de la experiencia, sin la carga de ansiedad suplementaria
que reciben da la ignorancia, de los sentimientos de culpa o del miedo al
castigo. Y sin ser instigados por una conducta de despecho hacia la prohibición
misma.
9.- Desarrollo de inteligencia
Durante la
adolescencia no se producen cambios radicales las funciones intelectuales, sino que la
capacidad para entender problemas complejos se desarrolla gradualmente.
El psicólogo
francés Jean Piaget determina que la
adolescencia es el inicio de la etapa del pensamiento de las operaciones
formales, que pueden definirse como el pensamiento que implica una lógica deductiva. Piaget asumió que esta etapa
ocurría en todos los individuos sin tener en cuenta las experiencias
educacionales o ambientales de cada uno. Sin embargo en los datos de las investigaciones posteriores no apoyan
esta hipótesis y muestran que la
capacidad de los adolescentes para resolver problemas complejos está en función
del aprendizaje acumulado y de la educación recibida.
9.1.- La inteligencia sometida.
Muchos de
los conflictos que vive el adolescente,
por no decir todos, sin excepción, constituye episodios absolutamente normales
dentro del mismo proceso evolutivo impuesto por el desarrollo del
individuo. Esta normalidad, sin embargo, no evita que los adolescentes vivan
esta etapa con incertidumbre y ansiedad. Así los brotes de emotividad las
crisis internas, acompañados por los cambios físicos y hormonales propios de la
edad, en estos momentos van ha tener una gran incidencia en el rendimiento
intelectual. Los maestros y profesores, sobre todo, saben perfectamente que
suele ocurrir en estas edades. Los alumnos que hasta la fecha habían venido
trabajando con resultados más que excelentes, demostrando en cada etapa un
nivel óptimo de inteligencia, de repente entran en una fase de desconcierto y
retroceso, tienen dificultades de comprensión y concentración en clases y para
realizar las tareas escolares en casa.
Análisis: aunque los conflictos que vive el adolescente
constituyen episodios inevitables en el desarrollo del ser humano, los jóvenes
sucumben temporalmente a la incertidumbre y a la ansiedad.
Durante algún
tiempo, los adolescentes de ambos sexos deberán poner en juego toda su
capacidad intelectual para afrontar y resolver los inevitables conflictos que
conllevan la adolescencia.
10.- Desarrollo
afectivo
Tras el período
turbulento de la preadolescencia, la conducta de los jóvenes suele sosegarse.
Las relaciones familiares dejan de ser un permanente nido de conflictos
violentos y la irritación y los gritos dejan paso a la discusión racional, al
análisis de las discrepancias y hasta a los pactos y los compromisos.
A partir de este
momento, el conflicto se desplaza desde la
ambivalencia afectiva a la reivindicación de ciertos derechos personales, entre los que destacan las
exigencias de libertad e independencia, la libre elección de amistades,
aficiones, etc.
El adolescente
intenta experimentar sus propios deseos más allá del estrecho círculo de las
relaciones familiares y para ello necesita imaginarse reprimido por los padres,
lo esté o no. La fantasía de represión de sus iniciativas es estructurante para
su afectividad, que obtiene una base firme para iniciar experiencias adultas.
La represión real, por el contrario, coloca al adolescente en una situación de
desequilibrio, que puede precipitar prematuramente los tanteos del joven en el
mundo de los adultos, o bien –operando en sentido contrario- desacreditarlos
por completo.
Análisis: los intereses
afectivos de los jóvenes abandonan masivamente el ámbito familiar,
estableciendo nuevas elecciones de objetos afectivos extrafamiliares, como es
propio de todo adulto.
El problema reside
en que la afectividad va más allá de la familia, pero el adolescente sigue
viviendo y tal vez por mucho tiempo en el domicilio paterno.
El desarrollo social del
adolescente empieza a manifestarse desde temprana edad, cuando en su infancia
(podemos decir a partir de los 10 años) empieza a pertenecer a pequeñas
pandillas con la única finalidad de jugar y de hacer travesuras.
A medida que se va
desarrollando empieza a ver otras inquietudes a la hora de elegir a un amigo es
electivo tienen que tener las misma inquietudes, ideales y a veces hasta
condiciones económicas; el grupo es heterogéneo compuesto de ambos sexos ya no
es como anteriormente mencionamos las pandillas que en su mayoría eran
homogéneas esto la mayoría de sus veces trae como consecuencia la mutua
atracción, gustarse el varón y la niña empieza con sus tácticas amorosas pero
esto lo hablaremos en el desarrollo sexual más ampliado.
El grupo
adolescente se inicia sólo con dos el adolescente y el amigo precisamente el
paso de un grupo al otro se caracteriza porque el muchacho ya no se interesa
por las aventuras de pandilla a la que siempre ha pertenecido y busca la
soledad; se asocia a un compañero, nada más que a uno; así inicia el grupo
puberal.
La crítica y los
sentimientos trágicos son la fuente de una conversación en dos adolescentes;
hablan de las muchachas, de los paseos y fiesta de los conflictos con los
padres o depresiones. Estas conversaciones están llenas de resentimientos
imprecisos y son la fuente de verdaderas críticas normativas. Esas
conversaciones sirven para dejar salir sus preocupaciones y dar descanso a los
estados trágicos.
A veces las
amistades en la adolescencia son pasajeras esto se debe como anteriormente
menciona vemos que ellos se unen por ser semejantes, pero a medida que pasa el
tiempo sus intereses van cambiando, pronto su sentido social los lleva a
extender el número de miembros. Ahora bien, todos los adolescentes pasan por lo
mismo estado psíquicos. Cuando la amistad está formada por dos muchachos cuya
situación conflictiva con el mundo es grave el lazo de unión lleva a una fuerte
dosis de resentimiento, toda gira en torno a actos de transgresión que llamaremos
conducta antisocial.
Ahora hablaremos
de transferencia imitativa de la personalidad: esta conducta se da cuando la
pareja de amigos busca y tiene su modelo en una personalidad
superior y esto sucede cuando la pareja de amigos no está satisfecha con la
igualdad o polaridad de sus tipos; sus modelos ha imitar son por lo
general gente del medio artístico.
Ya hemos hablado
de la formación de la personalidad, que el resentimiento de los muchachos
proviene de la lucha con la sociedad y los padres. También hemos dicho que hay
algo más hondo que el resentimiento que es el afán de encontrar categorías al
yo, esto es, la sustancia de sí mismo. Pero el resentimiento es un lazo de
unión grupal. Esto lo saben bien los líderes juveniles. El resentimiento puede
ser explotado para arrojar a los jóvenes a cualquier tipo de lucha.
Las actividades
del adolescente tienen también como objetivo el olvido, el instinto
de mostrar que el alma de los puberal se carga de sentimiento
dolorosos, triste, y que únicamente en esa época de la vida se tiene
complacencia del dolor, mediante sus tramitaciones en placer. El adolescente no
es un ser esencialmente alegre en consecuencia el adolescente gusta de esto
placeres como bailar, asistir a paseos ir al cine para mantenerse alegre pero cuando vuelven a
la soledad, la tónica dominante no es precisamente la alegría.
12.- Desarrollo de la personalidad
Sobre el
desarrollo de la personalidad se han desarrollado variadas teorías, por parte
de diferentes autores dedicados al estudio de los diversos aspectos que
influyen en el desarrollo y comportamiento del individuo en la adolescencia.
La adolescencia
es, si se quiere una etapa muy delicada y clave en el desarrollo de la
personalidad que va a regir la vida del adulto, su desarrollo social, emocional
y desenvolvimiento positivo en la sociedad.
Según algunos
autores, se creía, que el temperamento y el carácter, integrantes principales
de la imagen corporal estaban determinados biológicamente y venían predicados
por la información general.
La imagen corporal
adquiere mayor importancia cuando el adolescente se encuentra en grupos que dan
demasiada importancia a los atributos físicos tanto del varón como la hembra, o
cuando en su entorno familiar o social se burlan de cualquiera de sus
características físicas, estatura, contextura, color, etc.
La imagen corporal
se toma más en cuenta en la hembra que en el varón y hasta en algunos casos
determinan la profesión escogida.
Pero es necesario
hacer hincapié, que aunque la imagen corporal juega un papel en el desarrollo
de la personalidad, son factores de mayor importancia el ambiente donde se
mueve el joven, la familia y los valores que se mueven a su alrededor y de
vital importancia la motivación como el motor que pone a funcionar todas sus acciones hacia el logro de metas
trazadas.
13.- Problemas de la adolescencia
13.1.- Las
tensiones internas.
El incremento de
la tensión psíquica hasta cotas insospechadas es el primer resultado de la reaparición
de deseos inconscientes reprimidos durante infancia. El preadolescente se halla
mal preparado para resistir esta tensión, que ocasionalmente se descarga a
través de actitudes antes desconocidas. Egoísmo, crueldad, suciedad, o dejadez.
Son comportamientos
propios de una primera y más conflictiva etapa de la adolescencia, en la que la
tormenta pulsional que se está desatado arrastra pulsiones parciales
pre-genitales. (Orales y anales, agresivas y sádicas) que el joven no consigue
controlar con eficacia, y para las que busca una
satisfacción impostergable.
13.2.- Disolución
de la identidad infantil.
Suponiendo que el
niño o la niña hayan crecido bajo un modelo educativo ni demasiado rígido, ni
demasiado permisivo (lo que coincide, afortunadamente, con la mayoría de los
casos), el periodo de crisis preadolescente, entre los trece y los quince, debe
ser superado con éxito.
Durante este
período la lactancia, en efecto, se consolida la seguridad y la confianza en sí
mismo adquiridas tras la primera infancia, y ahora, al enfrentarse con nuevos
conflictos, saben resistir mejor los vaivenes emocionales a que son sometidos
por la renovación pulsional: el tormentoso oleaje de los deseos reprimidos y
las satisfacciones anheladas.
La disolución de
la identidad infantil coincide entonces con el segundo y definitivo final de la
crisis edipiana, renovada en parte tras la pubertad. Esto comporta la
renovación de la castración sobre las pulsaciones pre-genitales (orales,
anales, fálicas) y sobre todos los deseos genitales que tengan algo de
incestuoso.
Explicación: son
afortunadamente la mayoridad los niños y niñas que han crecido bajo un modelo
educativo tan distante de la rigidez como de una excesiva permisividad, y esto
les va a ser muy útil ahora para superar la crisis de la pera adolescencia.
La preadolescencia
aparece tras la pubertad y suele tener una duración máxima de dos o tres años.
Esta etapa sumamente conflictiva para los jóvenes y también, por efecto
reciproco, para padres y maestros. Son inevitables y frecuentes los problemas
escolares, los cambios profundos de carácter, la indolencia, la melancolía y
hasta, en determinados individuos y ocasiones, la crueldad y la violencia.
Solo la seguridad
y la confianza adquirida durante la infancia permitirán al preadolescente
concluir airosamente su desarrollo afectivo.
13.3. - Ser y
tener
La evolución
psicoafectiva infantil es distinta para el niño y para la niña -hemos insistido
en ello– desde el momento en que descubren las diferencias sexuales anatómicas.
Si bien durante la infancia estos procesos paralelos pueden no
aparentar divergencias, salvo las que imponen las identificaciones con figuras
adultas correspondientes, es precisamente ahora, en la primera adolescencia,
cuando los distintos temores que aquejan a uno y otro sexo dan cuenta
retrospectivamente ahora, de las formas de organización psicosexual que siguen
los seres humanos.
Explicación: las
procuraciones de los varones, durante la adolescencia, se centran sobre todo en
poseer –tener- lo que ellos suponen es la esencia de la virilidad.
Desde el momento
en que el niño y la niña descubren las diferencias sexuales anatómicas, su
evolución psicoafectiva empieza a descubrir por el cambio diferente. Esta
divergencia se pone de manifiesto en los años de la primera adolescencia. Los
varones se esfuerzan en "tener" (pene, virilidad, casa, coche),
mientras que las mujeres lo hacen en él "ser" (bellas, admiradas).
13.4. - Los
temores masculinos.
Para los jóvenes
varones, todas las preocupaciones se centran en los cambios físicos que acaban
de sufrir o todavía en curso, en forma de fantasía sobre supuestas
malformaciones, defectos o desproporciones que los proveerían de lo que ellos
suponen es la esencia de la virilidad. El crecimiento y el desarrollo del pene,
los testículos y el vello corporal son el objeto preferencia de su tensión.
Cualquier mínima diferencia, real o imaginaria, con los cánones supuestamente
normales suscrita gran angustia.
- El tamaño del
pene ha sido todavía hoy una cuestión mal entendida, mitificada por la acción conjunta de una larga y
errónea tradición (que enuncia que los que poseen un pene más grande son los
"mas" hombres), los efectos de cierta pornografía y la connivencia de
muchos adultos que, en su fuero interno, sigue creyendo en tales sandeces.
- La desviación
del pene en erección, a la derecha o izquierda,
son otro tema estadísticamente sobresaliente entre jóvenes, a los que va unido
un difuso sentimiento de culpabilidad sobre las prácticas
masturbatorias, causa supuesta de la desviación.
Análisis: los temores del
adolescente varón apuntan a supuestas malformaciones o defectos en lo que
suponen es la esencia de la virilidad: el tamaño del pene en erección. Todo
ello inducido o gravado por los sentimientos de la culpabilidad que aparecen
como resultado de prácticas o fantasías sexuales prohibidas.
13.5. - Temores
femeninos.
La angustia de las
adolescentes no está centralizada. Aunque siga siendo lo físico su motivo
principal, todo el cuerpo, en tanto que el objeto investido por el poder de suscitar deseo en el otro, examinado
con atención.
- El desarrollo
del pecho, el tema candente entre las muchachas jóvenes. Hay que buscar también
las causas de esta deformación preocupación por el tamaño de los senos en
nuestra tradición cultural, que los ha considerado siempre el símbolo
privilegiado de feminidad, belleza y excitación sexual.
- Un tema sujeto a
sólidos prejuicios, afortunadamente en decadencia, es el himen: su presencia o
ausencia, su configuración, el supuesto dolor que provoca su desgarro y, como
no, el papel que sé selecciona atribuye en la determinación de la virilidad de
la mujer.
- Preocupación de
la mujer es la menstruación. Este importante proceso, que confirma al ayer niña
en su condición de la mujer, suele destacar en sus comienzos cierta dosis de
ansiedad, fácilmente cancelable con una información precisa y adecuada.
Análisis: Ante la inminencia
de su plena incorporación a este nuevo mundo, en el de los adultos, en el cual
ha empezado ya a introducirse, y que descubre plagado de nuevas exigencias, el
preadolescente se siente desconcertado en muchos momentos y sucumbe a la
necesidad de encerrar en sí mismo.
13.6. - Los
conflictos familiares.
A partir de estos
momentos, y hasta que el adolescente haya dejado la niñez definitivamente atrás
y adquirido un concepto distinto de la realidad, más adulto, las críticas
dirigidas contra los progenitores pueden ser poco menos que incesantes e
inspiradas por motivos muy diversos. Al principio son aspectos más
superficiales de la cotidianidad los que merecen su desaprobación, pero poco
más tarde, a medida que van ampliando la comprensión del entorno social y
cultural que le es propio, no dejan de manifestarla ante cuestiones más
esenciales o profundas.
Análisis: los primeros
conflictos que vive el adolescente con sus familiares afectan a aspectos
familiares de la cotidianidad: la forma de vestir y pensar de los padres, sus
rutinas, sus costumbres, cuidado de la ropa y la habitación, los horarios, las
salidas, etc.
14.- Enfermedades nutricionales
del adolescente
14.1.- Desnutrición
proteínico-calórica:
La desnutrición es
el resultado de una deficiencia de proteínas, lípidos y glúcidos en la
alimentación diaria. Cuando una persona no consume la suficiente cantidad
de calorías durante un período de tiempo, el cuerpo usa las
proteínas para suplir las necesidades energéticas. Cuando esto ocurre, se
pierden proteínas de los músculos esqueléticos, de los
órganos estómago, vísceras y de los depósitos circulantes de proteína que se
encuentran en la sangre y la linfa. Esta
desnutrición se manifiesta en una pérdida de peso y una predisposición a
las enfermedades como producto de una disminución de
los factores inmunológicos, esenciales para prevenir muchas enfermedades.
En el adolescente
la desnutrición es sumamente peligrosa su peso y su estatura no se desarrollan
debidamente; los sistemas de órganos se afectan, en particular el sistema digestivo. Antes una
desnutrición proteínico-calórica, las células intestinales involucradas en la
absorción de sustancias nutritivas, que se encuentran recubriendo el interior
del intestino delgado, se atrofia y se vuelven no funcionales. Hasta un 90% de
estas células, se pueden perder, por lo que la persona presenta una gran
dificultad para absorber los nutrientes, lo cual hace que la enfermedad sea más
grave.
14.2.- Obesidad:
Todos conocemos
más o menos lo que es la obesidad: si una persona es
relativamente gorda, se dice que tiene sobrepeso; si la persona es demasiado
gorda, se dice que es obesa. Precisemos esta diferenciación: referido a tablas
para venezolanos, un individuo que, según su contextura, sexo, tamaño y edad,
tiene un peso entre un 10% y un 20% mayor que el peso ideal, se dice que tiene
un sobrepeso. Si el peso de la persona tiene más de un 20% por encima del peso
ideal, esa persona es obesa.
La obesidad
comienza en algunas personas durante su infancia o su adolescencia. A estas
personas les resulta más difícil reducir su peso que a las personas que
comenzaron a ser obesas cuando ya eran adultos. El grave problema que representa
la obesidad es que las personas obesas, en general, sufren de altos niveles de
colesterol, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, artritis,
irregulares en la menstruación, varices, hernias y además, pueden ser
rechazadas por la sociedad.
14.3.- Anorexia
nerviosa:
Un problema que confrontan
los adolescentes, es en especial las hembras es el de mantener el peso que les
dé una figura ideal, estilizada y delgada. Esta preocupación puede llevar a
estados patológicos como la anorexia nerviosa. Esta enfermedad
se caracteriza por una preocupación extremada de perder peso, lo cual puede
llegar a poner en serio peligro tanto la salud como la vida de la persona.
El anoréxico es
casi exclusivamente del sexo femenino en su etapa adolescente. La adolescente,
en su lucha por el éxito, influenciada por los medios de comunicación de
masa, selección la disminución de peso
como una de las vías para alcanzar el éxito a través de un comportamiento
competitivo y perfeccionista. Ella desea tener la figura más delgada y el
cuerpo más perfecto que cualquiera otro adolescente de su misma edad. Esto
puede convertirse en una obsesión, lo que lleva a perder mucho más peso que el
que debería perder.
14.4.- Bulimia:
La bulimia es una
enfermedad nutricional descubierta en 1980 y se caracteriza por un apetito
insaciable, que se alterna con periodos de dieta o ayuno.
Estas prácticas
traen graves consecuencias de desnutrición como: disminución de la
concentración de calcio y potasio sanguíneos, las cuales pueden ocasionar
trastornos cardiacos o renales; deshidratación, debido a la gran pérdida de
líquidos al vomitar o como resultado del efecto de los diuréticos y laxantes;
hemorragias internas y ulceras gástricas; inflamación de las glándulas
salivales; daños irreversibles sobre los dientes como resultado de los ácidos estomacales al vomitar;
incapacidad para razonar como resultado de la desnutrición.
El hombre puede
ajustarse a su ambiente cambiante sólo si se conoce a sí mismo, si sabe cuáles
son sus deseos, sus impulsos, sus motivos y necesidades. Tiene que volverse más
prudente, más juiciosos y más autónomo. En otras palabras, tiene que volverse
más maduro.
La tarea de guiar
el desarrollo del niño para que pueda hacer frente a las exigencias de la vida
no es fácil. Y aunque los padres tienen que desempeñar un papel fundamental, no
serán capaces de realizar por sí solos la tarea.
Sólo mediante un
esfuerzo mucho más decidido, por parte de todos nosotros, que el que ahora se
han hecho, podremos confiar en llegar a mejorar nuestras condiciones, y en dar
a todos nuestros hijos no sólo la posibilidad de la mera supervivencia física,
sino la de alcanzar un grado razonable de felicidad y de eficiencia social.
·
Zavallovi, Roberto. Biblioteca de la
psicología. Editorial Heder, Pág. 65-71
·
Pedagogía y Psicología Infantil. Biblioteca practica para padres y
educadores. Pubertad y Adolescencia. Cultural, S. A. Madrid-España
·
Kagan, Jerome. Desarrollo de la personalidad
en el niño. Cuarta reimpresión, marzo 1974.
·
DESARROLLO FISICO Y SEXUAL EN LA
ADOLESCENCIA Dra. Isabel Gómez Bonett Médico Pediatra - HSR Sociedad Peruana de
Pediatría
·
Información encontrada en Internet
·
http://www.monografias.com
REFERENCIAS:
DESARROLLO FISICO Y SEXUAL EN LA ADOLESCENCIA
MADURACIÓN SEXUAL
La adolescencia es una etapa que requiere conocer el docente, para que de esta manera pueda comprenderlo y ayudarlo en sus aprendizajes, si bien creemos erróneamente que esta etapa no tiene solución, nosotros como docentes podemos guiar comprendiendolos y escuchando sus necesidades, fomentando una comunicación vertical que ayude a llegar a acuerdos.
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